
En realidad el título debería ser “Comiendo en casa”, porque en Palermo puedes comer literalmente en una casa particular. Algunos residentes de esta ciudad siciliana han convertidos sus casas, o las casas de sus antepasados, en trattorias donde puedes degustar la auténtica cocina de Palermo.
Eso sí, no esperes entrar en una de estas trattorias y encontrar un sitio chic. Para empezar, son sitios ilegales, a veces incluso pagan a la Mafia a cambio de protección. No se anuncian en ningún sitio, ni encontrarás un teléfono para reservar. Un salón o un patio con unas cuantas mesas, manteles a cuadros y los gritos de los tifossi ante un partido de fútbol por la tele. Como el bar de la esquina, vamos. A veces te sirven la comida, y a veces te sirves tú mismo de la cazuela. Pero a cambio tienes cocina auténtica. Pastas, ensaladas mediterráneas, pescados al grill, y muchas otras delicias de la cocina siciliana. Y además, muy muy barato. Por ejemplo, 3 euros por un plato de pasta.
Si no conoces a ningún habitante de Palermo, puede ser difícil que encuentres alguna de estas trattorias, así que ahí van algunas sugerencias:
- Zia Pina (Via Argenteria, 67)
- Rosa Nero (Piazzetta della Api)
- Padre Aldo (Piazza Kalsa)
Por cierto, la foto que puedes ver es de Zia Pina en persona.
Vía New York Times Travel