¿Te gustaría descubrir la auténtica cocina croata tradicional? En el valle de Konavle, a escasos 20 kilómetros de Dubrovnik, se encuentra Konavoski Dvori, uno de los restaurantes con más encanto de la costa adriática . Situado en plena montaña junto a un viejo molino y rodeado por cascadas y bosques, este recóndito establecimiento, que siglos atrás era un monasterio, transporta a sus clientes a otra época y les permite degustar el verdadero sabor de Croacia mientras se recrean con la paz y la tranquilidad de la naturaleza de la zona.
Los comensales pueden elegir entre comer en el interior del restaurante o disfrutar en su terraza de algunas de las especialidades gastronómicas de la región, entre las que destaca el jamón ahumado, la trucha, el queso conservado en aceite o el vino. Sin embargo, el plato estrella en este local es el cordero asado, que se sigue cocinando a la manera clásica; y es que la tradición manda en Konavoski Dvori, donde los propietarios siguen fabricando a diario su propio pan y los camareros van vestidos con las prendas típicas croatas.
Cada vez son más los países que comienzan a introducirse en el boyante mercado turístico, poniendo en peligro la tradicional hegemonía de estados como Francia o España. Uno de los más pujantes es sin duda Croacia, que junto a Turquía ha sido el país que mas turistas le ha “robado” a los tradicionales destinos de playa y sol.
Pero Croacia además es naturaleza. Uno de los grandes pulmones de Europa muestra toda el esplendor de su naturaleza en el parque Plitvicka Jereza, un espacio natural único, cuya principal atracción radica en las impresionantes cascadas que forman los 16 lagos que cruzan el parque.
También merece nuestra atención las decenas de cuevas y grutas subterráneas que pueden ser visitadas por los turistas acompañados de un guia, donde podréis disfrutar del espectáculo de luces que comienza cuando cae la tarde.
Plitvicka Jereza fue el primer parque natural de Croacia y fue reconocido por la Unesco en 1979. Pese a todo y como ocurre casi siempre, los miles de turistas que lo visitan cada año, unidos a las infraestructuras necesarias para acogerlos, ha despertado la inquietud de los ecologistas, que denuncian el impacto ambiental de los hoteles construdios en el terreno.
Conciencia ecológica aparte, si tenéis la oportunidad, el tiempo y el dinero necesario no dejéis de pasar la oporunidad de visitar este mágico lugar.
Anexo:
-En esta web podéis encontrar más información (inglés) acerca del parque.
-Disfrutar de este espacio tiene su precio. Dependiendo de la temporada, los precios para adultos varian entre los 70 y los 110 euros.
Os hablaré más detenidamente de Croacia en sucesivos post, pero de momento aquí os dejo uno a modo de introducción y un video promocional para que admiréis sus maravillosas tierras y costas.
Croacia, el país de las mil islas, tiene su princial atractivo en sus playas, bañadas por el mar Adriático. Con 1.778 kms de costa, 5.790 si se incluyen las islas, disfruta la mayor parte del tiempo del clima mediterráneo, con largos veranos cálidos. Su capital es Zagreb, pero la ciudad más conocida por los turistas es, sin duda, Dubrovnik, la perla del Adriático, parada casi obligatoria de numerosos cruceros que atraviesan el Mediterráneo.
Dubrovnik es una ciudad rodeada de murallas sobre el mar y las montañas, que concentra rasgos de arquitectura gótica, renacentista y barroca, entre sus palacios y fuentes. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1.979. Lo cierto es que la ciudad antigua es bastante pequeña, y la mayoría de hoteles y centros turísticos se encuentran en la península de Lapad y alrededor del puerto de Gruz.