Alfredo | 10/4/2007 | Archivado en Andorra, Europa, Restaurantes | Sin comentarios
Muy cerca de Andorra La Vella, en Sispony (La Massana), encontramos el restaurante Molí dels Fanals, uno de los más tradicionales del país.
El local es agradable y cálido, madera por todas partes (paredes, techos, mesas, suelos…) y la luz algo tenue. El servicio correcto. La carta de vinos suficiente.
Para comer, aparte de los entrantes y las carnes a la brasa, dorada a la sal, etc, más usuales en cualquier restaurante de Andorra, tienen en la carta una serie de especialidades, como el pollo con cigalas, el confit de pato a la miel o el confit de pato con setas… todo realmente bueno.
Luego llega lo mejor, el postre. El camarero pasea un carrito enorme repleto de tartas de todo tipo: chocolate, tatin, brazo de gitano de varios sabores, tarta de queso (que por cierto está increible)… en fin, de todo. Las raciones son muy grandes, y además te sugieren servirte dos tipos de tarta. Genial.
Los precios, como siempre en Andorra, son “agradables”. A nosotros nos costaron (para cuatro personas) dos entrantes, agua, una botella de vino, plato principal, tres postres, y el café… 35 euros por persona.
Para llegar, está junto al Hotel Abba Xalet Suite. El restaurante tiene un parking propio, aunque pequeño. Reservad mesa con antelación.
Buen provecho.
Alfredo | 1/4/2007 | Archivado en Andorra, Europa, Restaurantes | Sin comentarios
Si estás en Andorra y no sabes dónde comer o cenar, aquí te presento el restaurante La Sangría, una de las mejores opciones. Es un lugar perfecto para conversar acompañado de amigos, mejor para una cena que para comer. El local es realmente acogedor, algo pequeño y muy rústico. Una casita de montaña que casi pasa desapercibida al conductor cuando pasa a escasos metros de ella.
Para comer, lo normal en Andorra: foie, carpaccios varios y las ensaladas típicas con embutido del país. Lo mejor, la carne a la brasa, increible. Además puedes ver cómo la cocinan junto a las mesas. Y no olvidéis pedir los caracoles a la brasa!
El gerente, un francés muy simpático, os atenderá muy afable, y os obsequiará tras la cena con un chupito de un licor llamado Calvados, bebida típica de la región francesa de Normandía, que os animará para el resto de la noche. Probadlo, total, es un traguito…
El precio, lo mejor, alrededor de 30 euros por persona, incluyendo el vino y comiendo abundantemente.
Para llegar, es fácil, pero debes estar atento. Una vez pasado Encamp, en la propia carretera, justo tras pasar el cartel de llegada a la parroquia de Canillo y el desvío hacia la subida de Meritxell, en una curva hay una terraza que queda a la derecha con un pequeño abeto, la mayor parte del año cubierto de luces de navidad. Ya habéis llegado. Tiene un pequeño párking en el que podréis dejar el coche. Buen provecho.