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Ruta del Conde Drácula en Rumanía

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Sighisoara Ruta del Conde Drácula en Rumanía

Rumanía es la tierra natal de Vlad el Empalador, el gobernante en el que Bram Stoker se inspiró para escribir su terrorífico Drácula. Hoy en día este personaje se ha convertido en todo un reclamo turístico, y no hay viajero que no se sienta atraído por una ruta de Drácula por Rumanía.

Las agencias de viaje organizan una gran variedad de estas rutas. Nosotros os proponemos hoy una de las más sencillas, pero que resulta ideal para acercarnos a la figura de esta enigmática figura.

Comenzaríamos en Bucarest, recorriendo todo el contorno y el centro histórico de la ciudad, para después poner rumbo hasta el Monasterio de Snagov, apenas cuarenta kilómetros al norte de la capital, donde dicen que se sitúa la tumba de Drácula. El monasterio se halla en una pequeña isla en medio del lago de Snagov. Cuenta la leyenda que en los bosques cercanos asesinaron a Vlad el Empalador. Los monjes del monasterio recogieron el cuerpo y lo enterraron en el interior del templo.

De vuelta a Bucarest, al día siguiente tomamos rumbo hasta el Castillo de Peonari, situado a unos cuarenta kilómetros al oeste de la capital rumana. Este fue el verdadero castillo de Drácula. Su situación es única, ya que se halla sobre un acantilado. Hay que subir unos 1.400 escalones para llegar a la cima. Cuenta la leyenda que, durante un ataque turco, Vlad el Empalador se lanzó a las aguas que hay a los pies del castillo, lanzándose desde la ventana de uno de los salones.

Tradicionalmente es el Castillo de Bran, situado junto a la ciudad de Brasov, al que se ha conocido como el Castillo de Drácula. Será nuestra siguiente visita, al tercer día. Es sin duda uno de los castillos más hermosos y pintorescos de Rumanía. Construido por los sajones en el siglo XIV, está maravillosamente rodeado de bosques y colinas. Desde aquí, y a solo cincuenta kilómetros al sur, visitamos Sinaia y su Palacio de Peles.

Al día siguiente ponemos rumbo hasta Brasov, donde visitamos las iglesias fortificadas de Harman y Prejmer, antes de conocer el célebre Paso del Borgo, el camino que según la novela conducía hasta la residencia real de Drácula. El paisaje es espectacular, con enormes cerros y colinas cubiertos de bosques y abetos. Pequeños pueblos antiguos y pintorescos salen a nuestro paso, como si por ellos no hubiera pasado el tiempo.

El último día nos llevará a visitar la ciudad de Sighisoara, a unos 115 kilómetros al norte de Brasov, ciudad natal de Drácula. Sighisoara es una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa. Desde aquí, si tenemos tiempo, a unos cien kilómetros al sur habría que visitar Sibiu, Capital Cultural Europea en el 2007.

Foto Vía Travel in Romania


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