Archivo de April, 2008
Pablo MM | 24/4/2008 | Archivado en Estocolmo, Europa, Hoteles | 1 Comentario

Langholmen fue una de las primeras cárceles construidas en la ciudad sueca de Estocolmo allá por el siglo XIX, en una isla a la que se puede acceder tanto por mar como por carretera . En 1975 el último inquilino de esta prisión fue puesto en libertad y en 1989 comenzaron las labores de remodelación del edifico para transformarlo en un coqueto hotel por un lado y en un económico hostal por otro.
Las celdas fueron transformadas en modernas habitaciones con aseo, teléfono, radio, tv y una confortable cama que en nada se parece a aquellos destartalados catres donde pasaban sus noches de reclusión los presos aquí “alojados”
La antigua entrada es hoy en día una recepción y una cafetería abierta 24 horas al día. El pasillo que cruzaba la galería se conserva al detalle y quizás sea el elemento que más recuerda a los huéspedes que años atrás decenas de presos pasaron aquí sus días de castigo.
El hotel cuenta además con un pequeño museo donde se exponen fotografías y objetos de la prisión como los antiguos uniformes a rayas de los reos.

De forma irónica la web del hotel afirma: “prometemos que todo el mundo tiene su propia llave y que para desayunar ofrecemos algo más que pan y agua”.
El albergue, mucho más económico, es ideal para jóvenes sin demasiado recursos económicos que por unos 20 euros diarios pueden pasar aquí la noche. Por cierto el precio de la habitación no incluye las sábanasa así que si no os las llevaís de casa no olvidéis solicitarlas cuando hagáis la reserva
-Datos de interés-
1.Dirección: Langholmsmuren 20, Gamla Kronohaktet
2.Precio del hotel: Entre 150 y 250 euros la noche dependiendo del tipo de habitación
3.Página web
sara80 | 23/4/2008 | Archivado en Francia, Paris | 2 Comentarios

photo credit: J. Carlos
El Sacré Coeur es una de las basílicas más llamativas de París por su ubicación sobre la colina de Montmartre, por lo vistoso de su arquitectura y por su curiosa historia. No en vano este edificio fue construido para rendir un homenaje a los franceses que murieron en la guerra franco-prusiana entre 1870 y 1871 y también como una manera de purgar los pecados cometidos por los comuneros durante el conflicto. Otros dicen que la iglesia fue diseñada porque en esa época la que la política exterior francesa estaba atravesando un mal momento que se achacaba a un castigo divino, por lo que era necesario construir un templo para redimirse ante Dios.
El caso es que por una razón u otra, las primeras piedras del Sacré Coeur se colocaron en 1875. aunque no se terminó hasta 1914. ¿Una curiosidad? El dinero empleado en esta obra monumental fue recaudado en diferentes colectas por toda Francia y el nombre de los donantes, muchos de ellos gente humilde, aparece inscrito en la piedra de la basílica.
Su forma de cruz griega e su inspiración bizantina contrasta con la de las iglesias tradicionales francesas, pero es probablemente, lo que más fama le ha dado. Su reluciente color se debe al tipo de mármol con el que está edificada ya que segrega una sustancia parecida a la pintura blanca cada vez que llueve por lo que parece que el tiempo no pasara por este templo.
Para acceder a él, se puede subir en funicular, en autobús o a través de las escalinatas. Recomendamos a los visitantes que hagan esto último porque, además de disfrutar de las vistas, seguramente se encontrarán por el camino a algún pintor de Montmartre o a algún músico, que hará más entretenido el camino.
sara80 | 23/4/2008 | Archivado en Europa, Florencia, Italia | Sin comentarios

photo credit: rayced
Probablemente es una de las imágenes más fotografiadas de Florencia y es que el Ponte Vecchio es uno de los puentes más famosos del mundo. Levantado sobre el río Arno en la época del Imperio Romano, fue destruido tiempo después por una gran inundación que asoló la ciudad italiana, aunque se reconstruyó en el siglo XII.
Con una gran vocación comercial desde sus comienzos, el Ponte Vecchio fue un lugar donde los mercaderes ofrecían sus productos, desde alimentos hasta prendas de vestir pasando por joyas. Sin embargo, en el siglo XVI se decidió prohibir la presencia de los carniceros en este puente para otorgarle algo más de elegancia y prestigio. No en vano, es el lugar que une el palacio Pitti de la familia Medici con el palacio municipal de Florencia, donde los nobles tenían que acudir con frecuencia.
En la actualidad las tiendas de joyeros siguen poblando el puente con su variada oferta de piezas de oro y plata y los típicos camafeos italianos. Además, hay una gran cantidad de puestos callejeros donde se ofrecen todo tipo de productos, por lo que es el lugar ideal para hacer algunas compras a lo largo del día.
Cuando cae la noche y se encienden las farolas, el Ponte Vecchio experimenta una transformación y se convierte en el marco perfecto para un romántico paseo después de cenar en alguno de los restaurantes cercanos al río
Pablo MM | 23/4/2008 | Archivado en Europa, Francia, Paris, Restaurantes | Sin comentarios

Vamos a hablar un poco de comida, que comer hay que comer todo los días. En París, una de las capitales mundiales de la gastronomía abrió sus puertas hace ya algunos años el Dragon Elysées, un restaurante de estilo vanguardista con una gran peculiaridad; el suelo es una inmensa pecera, asi que mientras que los comensales disfrutan de una buena comida pueden deleitarse con la variedad de especies marinas que aglutina este peculiar acuario. Si estos animalitos os resultan poco impactantes no os preocupéis, en el restaurante también hay un pequeño lago con tortugas y pezes de un considerable tamaño.

Localizado en pleno centro de París, en la Rue de Berri, perpendicular a los Campos Elíseos, el Dragon Elysées se ha convertido en un punto de referencia entre los restaurantes parisinos, más por lo curioso de su decorado que por la gastronomía. Especializado en comida asiática, sobre todo pescados y todo tipo de frutos del mar, el restaurante solo recibe 2 estrellas (de las cinco posibles) de la publicación francesa L´Internaute, aunque bien es cierto que navegando por internet se pueden encontrar fácilmente buenas críticas del local.
-Datos de interés-
1.Dirección: Rue de Berri 11
2.Precio: Coste medio por persona; 15-30 euros. Menú: Oscila entre los 13 y los 37 euros
Pablo MM | 22/4/2008 | Archivado en Europa | Sin comentarios

Cuando el torero dijo aquello de “hay gente pa tó” seguro que no se imaginaba que años después en la ciudad ucraniana de Lviv, tendría lugar la inauguración del primer café masoquista del planeta (o al menos eso dicen ellos).
Este particular local es un homenaje a Leopold Von Sacher-Masoch, un escritor austríaco, autor de la obra La Venus de las Pieles, donde relata el placer que sentía al ser golpeado. Van Sacher-Masoch es considerado el padre del masoquismo y de hecho el término es una adaptación castellanizada de su apellido.
Pero volvamos ahora al café: Una estatua de 1,70 metros de largo de Sacher-Masoch preside la entreda a la cafetería. Una vez dentro, una simpática camarera vestida de dominatrix, con látigo en la mano incluido, conduce a los intrépidos clientes a una mesa, donde son esposados. La carta es bastante variada y dejando a un lado el café, los comensales pueden disfrutar de algunos de los platos afrodisíacos que ofertan. La ensalada “baño y porra” o la foundie de chocolate “12 principios del libertinaje” son solo algunos de los suculentos nombres de estos platos que despertarán la lívido de más de uno.
Por cierto si de verdad os mola el sado y os apetece que os azoten, pedírselo con educación a la camarera que seguro que con gusto sacará el látigo a pasear.
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